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Con dos décadas de trabajo académico ininterrumpido, el Congreso Anual Internacional de AMCICHAC refrenda su compromiso con la actualización de los profesionales dedicados al manejo avanzado de heridas, estomas e incontinencia, colocando al paciente como el principal beneficiario del conocimiento.
Celebrar 20 años representa mucho más que alcanzar una cifra. Para el Dr. Eugenio Rodríguez Olivares, presidente de AMCICHAC 2025–2027, significa asumir una responsabilidad frente a las necesidades de atención especializada que existen en México y continuar preparando profesionales con mejores conocimientos, habilidades y destrezas.
“Definitivamente para nosotros es una gran responsabilidad preparar mejores elementos de salud para que den un mejor tratamiento a los pacientes, que al final de cuentas son los beneficiarios”, señaló durante una entrevista con Notiexpos y Congresos.
Uno de los aspectos que distingue esta trayectoria es la continuidad. En dos décadas, el encuentro académico no se ha detenido; incluso durante la pandemia mantuvo sus actividades mediante un formato virtual. A ello se suma la presencia constante de líderes de opinión nacionales e internacionales especializados en el manejo avanzado de heridas, estomas e incontinencia.
Conocimiento que llega a la práctica clínica
Bajo la premisa de que lo aprendido debe tener una aplicación directa en la atención cotidiana, la edición 2026 reunió a especialistas procedentes de Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, España y el Reino de Baréin, además de contar con la participación de un grupo español especializado en la prevención y tratamiento de lesiones por presión.
Para el Dr. Rodríguez Olivares, el intercambio internacional puede resumirse en una palabra: actualización. Compartir experiencias permite revisar conceptos y conocer los avances que están transformando el tratamiento de los pacientes.
La convocatoria confirma también el crecimiento de esta comunidad. De acuerdo con el presidente de AMCICHAC, el Congreso se acercó a los 1,600 congresistas, a quienes se sumaron alrededor de 200 representantes de la industria, además del personal involucrado en la producción y operación del encuentro.
Entre los principales temas abordados destacaron la medicina regenerativa, el cuidado del adulto mayor, la seguridad del paciente, los aspectos legales y la educación.
Especial atención merece el envejecimiento poblacional y los desafíos que representa para el tratamiento de heridas. La dependencia, la inmovilidad y diferentes condiciones asociadas con la edad hacen necesario contar con profesionales cada vez mejor preparados para atender lesiones específicas de este grupo de pacientes.
Aprender también con las manos
El Congreso busca ir más allá de las conferencias. Los talleres permiten que los participantes utilicen sus manos, conozcan procedimientos, practiquen técnicas y se familiaricen con equipos y tecnologías destinados al manejo avanzado de heridas.
Este componente práctico forma parte de la visión que AMCICHAC quiere fortalecer: una comunidad profesional sustentada en la evidencia científica y en principios éticos, morales y legales.
Pero el encuentro también busca generar comunidad. Para el Dr. Rodríguez Olivares, AMCICHAC no debe entenderse únicamente como un congreso tradicional, sino como una experiencia inmersiva en la que conviven academia, talleres, industria, actividades sociales y espacios de interacción entre profesionales.
Esta convivencia tiene además un propósito clínico: favorecer la comunicación entre especialistas y fortalecer la referencia y contrarreferencia de pacientes en México.
El siguiente capítulo
La mirada ya está puesta en el 21 Congreso, para el cual se contempla profundizar en temas como medicina regenerativa aplicada a heridas, lesiones y tumores de piel que pueden confundirse con heridas, así como continuar fortaleciendo los contenidos relacionados con el adulto mayor.
Al preguntarle cómo resumiría el momento que vive la Asociación después de 20 años, el Dr. Eugenio Rodríguez Olivares lo expresó en dos conceptos: “Educación y orgullo de pertenecer”.
Una idea que sintetiza el espíritu de una comunidad que, después de dos décadas, mantiene un objetivo esencial: contribuir juntos a curar las heridas de México.
Y con la mirada puesta en lo que sigue, el presidente de AMCICHAC cerró con una invitación que marca el comienzo del próximo capítulo: “Nos vemos en Guadalajara”.
Por Notiexpos y Congresos





