Mujeres con endometriosis tienen embarazos exitosos

El dolor es el síntoma más común de la endometriosis.

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El tejido que normalmente reviste el interior del útero, llamado endometrio, crece fuera del útero. Lo más común es que la endometriosis abarque los ovarios, las trompas de Falopio y el tejido que reviste la pelvis; en raras ocasiones, el tejido endometrial puede diseminarse más allá de los órganos pélvicos.

De acuerdo con el Dr. Tatnai Burnett, del área de Ginecología y Obstetricia de Mayo Clinic, existen varias condiciones capaces de provocar menstruaciones dolorosas. A veces, la situación puede repercutir sobre la fertilidad, pero muchas mujeres con endometriosis mínima o leve no tienen dificultad para convertirse en madres.

El dolor y los calambres empiezan varios días antes del inicio de la menstruación y continúan durante algunos días del período menstrual. Si bien muchas mujeres sienten molestias con las menstruaciones, las que tienen endometriosis normalmente describen dolores menstruales mucho más fuertes de lo habitual. Además, suelen informar que el dolor aumenta y se presenta con mayor frecuencia a medida que transcurre el tiempo.

El resultado del examen pélvico y una ecografía sumado a los síntomas del paciente, es suficiente para sugerir el diagnóstico de endometriosis. En otras situaciones puede ser necesario realizar un procedimiento quirúrgico llamado laparoscopia. También es la única manera de diagnosticar definitivamente la endometriosis.

El tratamiento de la endometriosis puede implicar medicamentos y cirugía. Los medicamentos, como los analgésicos y la terapia hormonal, pueden aliviar los síntomas de la endometriosis, pero no necesariamente cambian la enfermedad subyacente.

La única manera de eliminar el tejido endometrial que está fuera del útero es mediante cirugía. Desgraciadamente, a veces, la endometriosis vuelve a aparecer después del tratamiento quirúrgico.

Algunos proveedores de atención médica plantean que para tratar la endometriosis, hay que llevar a cabo una histerectomía, o extirpación del útero.

Sin embargo, reitera el especialista eso no elimina el tejido que se formó fuera del útero, pero elimina la posibilidad de un futuro embarazo. Además, las últimas evidencias indican que las mujeres menores de 35 años a quienes se les hace una histerectomía debido a endometriosis corren más riesgo de enfermedad cardíaca a medida que avanzan en edad.

Debido a estos factores, normalmente, solo se recomienda la histerectomía en aquellos casos de endometriosis con razones específicas para realizar el procedimiento, como son aliviar sangrados abundantes o eliminar un dolor que empieza en el útero.

Aproximadamente entre el 33 y el 50 por ciento de las mujeres con endometriosis tienen problemas de infertilidad, pero no se sabe con claridad cuál es la conexión exacta entre endometriosis e infertilidad.

Parte del problema parecer ser que el tejido endometrial o la fibrosis se localiza en las trompas de Falopio o alrededor de ellas, lo cual puede hacer peligrar la capacidad de los óvulos de llegar al útero; otra posibilidad es que la endometriosis también daña al óvulo y al semen, lo que complica la concepción. No obstante, muchas mujeres con endometriosis pueden luego tener un embarazo exitoso.