Investigadores lanzan máscaras que desactivan instantáneamente el SARS-CoV-2

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La Universitat de València y la empresa valenciana Visor Medical, fabricante de tecnología sanitaria preventiva para la innovación, han lanzado una mascarilla quirúrgica tipo IIR con un tejido inteligente que puede desactivar instantáneamente el virus SARS-COV-2 responsable del COVID19.

El tejido inteligente de estas mascarillas se ha creado gracias al trabajo de un equipo de investigadores del CITSAM-UCV liderado por el profesor Ángel Serrano. Dicho tejido, además de desactivar el virus SARS-COV-2, también neutraliza otros virus envueltos, como el que causa la gripe, y bacterias resistentes a los antibióticos como Staphylococcus aureus y Staphylococcus epidermidis, que son resistentes a la meticilina.

Desde Visor Medical, el CEO Maravillas Viudes asegura que la línea de mascarillas quirúrgicas UCV Research-Visormed con tejido inteligente estará a la venta tanto en tallas para adultos como para niños. Estas mascarillas inteligentes, fabricadas siguiendo la norma europea UNE-EN, estarán a la venta en los próximos días.
Estas máscaras inteligentes forman parte de la alianza entre ambas entidades con el compromiso de servir a la sociedad en su lucha contra la
pandemia. Un compromiso que se hizo realidad el pasado mes de mayo cuando se puso en marcha la MASCARILLA FFPCOVID y que ahora se completa con las mascarillas quirúrgicas, que son muy asequibles para que todas las familias puedan acceder a ellas.
Un portavoz de Visor Medical, que las fabricó y comercializará, asegura que las mascarillas fueron creadas gracias a la investigación realizada desde el inicio de la pandemia por el Laboratorio de Biomateriales y Bioingeniería de la UCV, de Ángel
Serrano. Los investigadores de este laboratorio, que pertenecen al CITSAM-UV, pudieron desarrollar filtros inteligentes con capacidades inactivantes, que ahora utilizan estas mascarillas.
Esta nueva tecnología sanitaria supone «un paso adelante» en la protección frente a la pandemia, ya que las mascarillas convencionales que utiliza la mayoría de la población «no tienen propiedades antimicrobianas, y solo impiden que el virus llegue a las vías respiratorias», señala
Serrano. «También vimos que nuestro filtro era efectivo contra bacterias multirresistentes que no se pueden destruir con antibióticos y representan una amenaza, especialmente para el personal de salud».
«Además, estas máscaras tienen la ventaja de proteger en dos direcciones: proteger a las personas sanas de infectarse y evitar que las personas infectadas liberen tantos virus activos.
Como inactiva la mayoría de los microorganismos que expulsamos cuando hablamos, también tiene el beneficio de ser una tecnología que conduce a que se produzcan residuos significativamente menos infecciosos», agregó.

MEDICA-tradefair.com; Fuente: Asociación RUVID