Cuidados especiales en la piel para la tercera edad

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Evitar daños graves que afecten la calidad de vida de las personas de la tercera edad como las afecciones que pueden dañar la piel  es un tema que no se puede soslayar. A decir de la doctora Gladys León Dorantes, vice-presidenta de la Fundación Mexicana para la Dermatología (FMD), la piel de las personas de la tercera edad tiene menor cantidad de agua en todas sus capas, además hay pérdida de las fibras colágenas y elásticas lo cual se traduce en un aspecto más arrugado y seco.

De ahí que la xerosis sea una de las dermatosis más comunes que se manifiesta como sequedad y descamación fácil de la piel, aunado a otros síntomas tales como prurito en especial en las piernas y la espalda. Indicó que dicho cuadro se puede corregir con el uso de sustitutos de jabón, cremas humectantes o emolientes, así como al evitar el uso de zacate o esponjas ásperas.

A su vez, advirtió, que presentan infecciones como la onicomicosis muchas veces por descuido durante años causando dolor y dificultad para cortarlas, así como para caminar. También se pueden presentar infecciones por cándida en la boca debido al uso de prótesis dentales.

Por su parte, en el herpes zoster ocurre una secuela de tipo neurítica con dolor persistente crónico, para ello se recomienda la vacuna para prevenir la infección. Son comunes las úlceras crónicas en piernas, ya sea por insuficiencia venosa o por diabetes, las cuales deben de ser atendidas oportunamente por el especialista para evitar complicaciones tan graves como gangrenas y amputaciones.

Con respecto a las neoplasias que afectan a la piel durante la tercera edad, la doctora Janina Llergo Valdez, especialista en dermatooncología e integrante de la FMD, destacó que “los tipos de cáncer que afectan con mayor frecuencia a personas mayores de 60 años son carcinoma basocelular (75% de los casos), carcinoma epidermoide y, con menor frecuencia, melanoma.

Destacó la importancia de identificar una neoplasia para ello se deben tomar en cuenta cambios en las características de los lunares (simetría, bordes, color, diámetro), aparición de una lesión que sangra, forma costras y no cicatriza. Igualmente es un factor de alarma, una lesión que semeja un lunar y que aparece repentinamente, son señales de alerta para acudir con el dermatólogo.

Un elemento más a considerar es un control correcto de los medicamentos que reciben los adultos mayores, pues en general se considera que de 3% a 4% pueden presentar reacciones medicamentosas en la piel, apuntó la doctora Ma. Guadalupe Ortiz Pedroza, también integrante de la FMD.

“Este grupo de pacientes son más susceptibles a desarrollar reacciones a medicamentos ya que la cantidad de medicinas que toman son más numerosas conforme aumenta la edad. El tipo de reacción en la piel va desde la presentación de rash con pequeñas lesiones rojas, mismas que pueden dar mucha comezón y complicarse con infección de la piel por el rascado”, aseguró.

También puede desarrollarse una reacción más severa que complique la evolución del paciente, por lo que la especialista recomendó que es importante revisarlo, ver qué medicamentos toma y evitar en lo posible ofrecer medicinas que no sean realmente necesarias.

Finalmente, la doctora Ortiz Pedrosa reiteró la necesidad de poner atención ante cualquier cambio y acudir con un especialista en dermatología certificado, quien diagnosticará e indicará el tratamiento más adecuado para cada caso.