El Examen de Papanicolaou es una de las Medidas de Prevención más Confiable Contra el Cáncer Cervicouterino

“El Papanicolaou o conocida también como citología vaginal, sirve para detectar la enfermedad antes de que se convierta en cáncer, mediante la exploración para detectar displasias. La mayoría de los casos son curables, siempre y cuando se detecten en sus etapas iniciales”

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Es considerado como el segundo cáncer más común entre las mujeres después del cáncer de mama, además de asociarse a la infección por el virus del papiloma humano (VPH), que se transmite por contacto sexual.

Es importante tener presente que los exámenes de Papanicolaou regulares son trascendentales, aunque dicha prueba médica depende mucho de la edad, de los factores de riesgo para el cáncer de cuello del útero y de los resultados de examen anterior.

La mayoría de los médicos recomiendan empezar con los exámenes a partir de los 21 a los 65 años como parte de una rutina médica. No importa si a un no eres sexualmente activa o recibiste la vacuna contra el VPH, incluso aquellas mujeres deben realizársela si pasaron ya por la etapa de la menopausia.

Recomiendan que el periodo para realizar la prueba sea de cada tres años cuando se comienza; a partir de los 30 a los 65 años, lo más recomendable es cada 5 años, pasando de esta edad muchas mujeres pueden dejar de realizarse esta prueba, siempre y cuando los resultados hayan sido favorecedores, pero es importante la consulta de un médico para que ambos decidan.

“La elevada carga de enfermedad del cáncer cervicouterino en las Américas representa un problema de salud pública de primer orden que debe ser abordado mediante una estrategia integral e interprogramática, en temas como: salud sexual y reproductiva, salud en adolescentes, inmunización y control del cáncer cervicouterino.”

El cáncer cervicouterino es una enfermedad con una larga historia natural por lo que ofrece múltiples oportunidades de intervención a lo largo de la vida de la mujer mediante estrategias efectivas de prevención primaria y secundaria junto a un adecuado manejo diagnóstico y terapéutico de los casos, incluyendo el acceso a cuidados paliativos.

En este contexto, el desarrollo y la disponibilidad de nuevas herramientas, incluyendo nuevas tecnologías, ofrece oportunidades sin precedentes para lograr la prevención y el control del cáncer cervicouterino.

La evidencia científica a favor de las nuevas tecnologías para la prevención del cáncer cervicouterino es clara y está bien establecida. Además se cuenta con suficientes estudios de investigación de calidad realizados en países de América Latina que respaldan estos resultados con datos procedentes de la región. Por otra parte, la implementación de estas nuevas tecnologías resulta factible, tal y como muestran las experiencias exitosas de algunos países.

La OPS desarrollo desde el 2008 la Estrategia Regional y Plan de Acción para la prevención y el control del cáncer cervicouterino, que pretende dar respuesta a la elevada carga de enfermedad y al limitado impacto de los actuales programas de tamizaje.

El objetivo es mejorar la capacidad de los países para implementar programas sostenibles y efectivos para la prevención del cáncer cervicouterino y lograr un abordaje integral a través de los programas existentes de salud, en los temas mencionados anteriormente.

Bibliografía

Salud, O. P. (s.f.). OPS/OMS. Recuperado el 14 de diciembre de 2018, Cómo se desarrolla el cáncer cervicouterino: https://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=5521:2011-how-cervical-cancer-develops&Itemid=3962&lang=es